Los terrenos en nuestra ciudad, más en las zonas alejadas de los boulevares, hasta hace no muchos años se vendían en lotes realmente amplios, que permitían no solamente construir una vivienda, sino también armar la huerta, poner una parra de uvas, tirar 20 mts de soga para colgar la ropa.
Actualmente los lotes son reducidos a la mitad de lo que hace 20 años eran. Por tanto esas propiedades con un gran fondo adquieren hoy un valor de mercado importante.
Este caso es testigo de esas situaciones: un galpón sin uso de 25 m2 al fondo de la vivienda (con un terreno 40 mts de largo)
Los costos de invertir para ampliar el galpón y convertirlo en una vivienda para renta eran bajos en relación al valor que adquiere la propiedad y la renta asegurada del alquiler (que con comodidad supera la jubilación mínima o es un 50% de un sueldo mínimo).
Aprovechando la distancia que existía desde la medianera a la casa del propietario (que se encuentra al frente del terreno) se resolvió dejar la entrada a la vivienda de alquiler también como paso vehicular e incorporar una galería al proyecto que permitiera a su vez ser opción de cochera.
Se utilizó la superficie del galpón (recostado en una esquina al fondo del terrreno) para un dormitorio y el baño, y se extendió para al lateral libre del terreno el segundo dormitorio y el patio interno respectivamente.
Hacia adelante se propuso la cocina y el living comedor, con la galeria acompañando la extensión del último.
En total se anexaron 32 m2 de superficie cubierta más 15 m2 de galería.
El costo de esta ampliación es recuperado en cinco años de alquiler y el valor de la propiedad aumentó considerablemente. Por tanto, como inversión, es una acertada decisión.

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